La auditoría de estados financieros es una de las instituciones más importantes del sistema de confianza sobre el que se sostiene la economía moderna. Los inversores, los reguladores, los acreedores y el público en general depositan fe en los dictámenes de los auditores independientes. Pero ¿qué ocurre cuando esa confianza se quiebra? ¿Qué responsabilidad cabe a una firma auditora de primer nivel cuando el fraude ocurre delante de sus ojos y no lo detecta?
Dos casos recientes y de alto impacto en América del Sur —el de Primus Capital en Chile y el del Banco Master en Brasil— ofrecen una respuesta incómoda pero necesaria: el prestigio de una firma auditora no es garantía de detección del fraude. Y la responsabilidad profesional de quienes auditan estados financieros es real, exigible y, como estos casos demuestran, sancionable.
⚠️ Mensaje central: Contratar a Deloitte, KPMG o PwC no elimina el riesgo de fraude en los estados financieros. La marca no reemplaza al escepticismo profesional, a la verificación independiente de activos ni a la supervisión rigurosa del trabajo de campo.
Caso 1 — Primus Capital, Chile: cheques falsos y una auditoría que no vio lo evidente
Primus Capital era el segundo mayor factoring no bancario de Chile. En marzo de 2023, su directorio detectó anomalías que destaparon un esquema defraudatorio organizado por sus propios altos ejecutivos: el exgerente general Francisco Coeymans y el exgerente comercial Ignacio Amenábar, quienes crearon sociedades de papel, utilizaron documentos de identidad de terceros y falsificaron cheques para desviar fondos de la compañía.
USD 100M
Perjuicio estimado a los accionistas de Primus Capital
UF 2.000
Multa aplicada a Deloitte por la CMF (≈ USD 90.000)
2020–2022
Período auditado por Deloitte durante el que operó el fraude
¿Qué falló en la auditoría de Deloitte?
En abril de 2026, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) de Chile sancionó a Deloitte y a su socio de auditoría Roberto Leiva con multas de UF 2.000 y UF 1.000 respectivamente, por deficiencias graves en la auditoría de los estados financieros de Primus Capital al 31 de diciembre de 2022. Los hallazgos del regulador son reveladores:
- No verificó la autenticidad de los cheques: Los auditores revisaron únicamente imágenes digitalizadas de los documentos, sin indagar su origen, sistema de custodia ni mecanismos de resguardo. Nunca tocaron los cheques físicamente ni auditaron el sistema que los almacenaba.
- Personal sin capacitación adecuada: El equipo enviado a realizar el arqueo de más de 2.200 cheques fue despachado sin instrucciones claras sobre las tareas a realizar ni sobre el contexto de la empresa auditada. Un ex trabajador declaró ante la CMF que revisó más de 2.200 documentos en apenas un día.
- Falta de escepticismo profesional: La CMF concluyó que Deloitte incumplió los deberes de juicio, cuidado, diligencia y escepticismo profesional establecidos en las Normas de Auditoría Generalmente Aceptadas (NAGAs) y en la Ley del Mercado de Valores.
- Supervisión deficiente: Se detectaron fallas en la supervisión del trabajo de campo y debilidades en la documentación del trabajo realizado.
📋 La posición de Deloitte: La firma sostuvo que "una auditoría externa no constituye una investigación forense ni está diseñada para garantizar la detección de fraudes sofisticados basados en documentación falsificada". Argumentó además que la norma técnica AU-240 reconoce que cuando existe colusión de la alta gerencia, los procedimientos estándar pueden no detectar la manipulación. Deloitte apeló la sanción ante la Corte de Apelaciones de Santiago.
Sin embargo, la CMF fue contundente: el problema no era la sofisticación del fraude, sino la falta de procedimientos básicos de verificación. Si los auditores hubieran verificado el origen y custodia de los archivos digitales de los cheques, habrían detectado la vulnerabilidad del sistema. La propia Primus —no Deloitte— fue quien finalmente descubrió el fraude a través de su área de riesgo y control interno.
Caso 2 — Banco Master, Brasil: activos ficticios avalados por cuatro firmas auditoras
Banco Master era una entidad financiera brasileña que creció aceleradamente ofreciendo CDBs con tasas de hasta el 140% del CDI, captando recursos de inversores minoristas e institucionales. En noviembre de 2025, el Banco Central de Brasil decretó su liquidación extrajudicial tras constatar que una parte relevante de sus activos declarados era, simplemente, ficticia.
R$ 19,5B
En cuotas de fondos incluidas como "Principal Asunto de Auditoría" por KPMG
R$ 8,7B
En precatorios cuya titularidad KPMG consideró "aceptable"
100%
De la muestra de créditos verificados por el BC resultó ser falsa
¿Qué falló en las auditorías de KPMG y PwC?
El caso Banco Master es aún más perturbador que el de Primus Capital, porque involucra no a una, sino a cuatro firmas auditoras de primer nivel que validaron sucesivamente activos que el Banco Central de Brasil desmontó con apenas 30 llamadas telefónicas:
- KPMG auditó hasta diciembre de 2024 y emitió un dictamen sin salvedades, declarando que los estados financieros "presentan adecuadamente, en todos los aspectos relevantes, la posición patrimonial y financiera del Banco Master". Identificó los R$ 19,5 mil millones en cuotas de fondos como "Principal Asunto de Auditoría" — la categoría de mayor riesgo — pero no verificó si esos activos realmente existían.
- PwC asumió la auditoría en 2025 pero el balance del primer semestre nunca se publicó: la liquidación del banco llegó primero. PwC se limitó a declarar que "no está autorizada a comentar temas relacionados a sus clientes".
- La prueba definitiva del Banco Central: El regulador seleccionó 30 CPFs aleatorios de la cartera de créditos consignados de la empresa vinculada Tirreno y los llamó por teléfono. Resultado: ninguno de los 30 supuestos tomadores había recibido ningún valor. El 100% de la muestra eran créditos falsos. Lo que cuatro grandes auditoras no detectaron con millones en honorarios, el Banco Central lo descubrió con 30 llamadas.
- Activos "exóticos" sin verificación de existencia: Las auditoras se limitaron a describir lo que el propio banco informaba y a alertar en lenguaje técnico que había "incerteza". Pero la "incerteza" resultó ser directamente inexistencia: créditos inventados, papeles fabricados.
📋 El "Daño Informacional": Los inversores que compraron CDBs del Master y el BRB que adquirió R$ 12,2 mil millones en carteiras del banco tomaron decisiones basándose en estados financieros auditados y avalados por KPMG y PwC. Ese es el daño central: la confianza pública en el dictamen auditor fue instrumentalizada para sostener un esquema fraudulento.
Las lecciones para el inversor: lo que estos casos nos enseñan
Los casos Primus Capital y Banco Master no son anomalías aisladas. Son parte de un patrón histórico que se repite — desde Enron y Arthur Andersen hasta Wirecard y EY — que demuestra que ninguna firma auditora, por grande que sea, es inmune al fracaso profesional. Las lecciones para el inversor son claras:
| Lección | Caso Primus (Deloitte) | Caso Master (KPMG/PwC) |
| El tamaño no garantiza calidad | Deloitte es una Big Four global; aun así fue sancionada por el regulador por falta de diligencia básica | KPMG y PwC son las dos mayores auditoras del mundo; no detectaron activos completamente inexistentes |
| El escepticismo profesional es irrenunciable | Los auditores aceptaron imágenes digitales de cheques sin verificar su origen ni custodia | Las auditoras aceptaron lo que el banco informaba sin verificar la existencia real de los activos |
| El fraude interno es el más difícil de detectar | La alta gerencia fue la autora del fraude; colusión interna dificulta la auditoría | La estructura de activos "exóticos" fue diseñada para ser opaca al escrutinio externo |
| La auditoría tiene límites claros | No es una investigación forense; pero sí requiere procedimientos básicos de verificación | No reemplaza la supervisión regulatoria continua del Banco Central u otros entes |
| El inversor debe diversificar sus fuentes de análisis | No basar decisiones exclusivamente en estados financieros auditados | Complementar con análisis propio, due diligence y asesoría independiente |
💡 La auditoría externa es una herramienta fundamental de gobierno corporativo — pero no es infalible. El inversor sofisticado sabe que el dictamen del auditor es un elemento de análisis, no una garantía absoluta. La debida diligencia independiente sigue siendo indispensable.
El rol del despacho contable en la prevención del fraude
Frente a este panorama, ¿cuál es el rol real que debe cumplir un despacho contable responsable? En JF Arandu Estrategias 360 entendemos que la función del auditor no termina en la emisión de un dictamen técnico. Implica:
- Escepticismo profesional genuino: Cuestionar, verificar y no asumir. La evidencia debe obtenerse de fuentes independientes, no solo de la propia empresa auditada.
- Verificación directa de activos críticos: Los rubros de mayor riesgo exigen procedimientos específicos y rigurosos, no revisiones superficiales delegadas a personal sin experiencia.
- Comunicación transparente de riesgos: Identificar un "Principal Asunto de Auditoría" sin verificar su existencia real no protege al inversor ni cumple el propósito de la auditoría.
- Independencia real, no solo formal: La independencia del auditor frente al cliente es la base de su valor. Sin ella, el dictamen pierde todo su sentido.
La reputación de un despacho contable no se construye sobre el tamaño de su red global ni sobre la lista de sus clientes. Se construye sobre la solidez técnica de su trabajo, la ética de sus profesionales y la confianza que depositan en ellos quienes toman decisiones financieras de alto impacto.
⚖️ Nota legal: Este artículo tiene carácter exclusivamente informativo y educativo. Los datos sobre los casos Primus Capital y Banco Master provienen de fuentes públicas verificadas (CMF de Chile, Banco Central de Brasil, medios especializados). Los procesos judiciales y regulatorios mencionados pueden estar sujetos a instancias de apelación pendientes. JF Arandu Estrategias 360 no emite juicio jurídico definitivo sobre las partes involucradas.
The audit of financial statements is one of the most important institutions underpinning the trust on which the modern economy rests. Investors, regulators, creditors and the general public place faith in the opinions of independent auditors. But what happens when that trust breaks down? What responsibility falls on a top-tier audit firm when fraud occurs in plain sight and goes undetected?
Two recent, high-impact cases in South America — Primus Capital in Chile and Banco Master in Brazil — provide an uncomfortable but necessary answer: the prestige of an audit firm is no guarantee of fraud detection. And the professional responsibility of those who audit financial statements is real, enforceable and, as these cases demonstrate, subject to sanction.
⚠️ Core message: Hiring Deloitte, KPMG or PwC does not eliminate the risk of fraud in financial statements. Brand name does not replace professional skepticism, independent asset verification or rigorous supervision of fieldwork.
Case 1 — Primus Capital, Chile: forged checks and an audit that missed the obvious
Primus Capital was Chile's second-largest non-bank factoring company. In March 2023, its board detected anomalies that uncovered a fraudulent scheme organized by its own senior executives: former CEO Francisco Coeymans and former commercial manager Ignacio Amenábar, who created shell companies, used third-party identity documents and forged checks to divert funds from the company.
USD 100M
Estimated loss to Primus Capital shareholders
UF 2,000
Fine imposed on Deloitte by the CMF (≈ USD 90,000)
2020–2022
Period audited by Deloitte during which the fraud operated
What failed in Deloitte's audit?
In April 2026, Chile's Financial Market Commission (CMF) sanctioned Deloitte and its audit partner Roberto Leiva with fines of UF 2,000 and UF 1,000 respectively, for serious deficiencies in the audit of Primus Capital's financial statements as of December 31, 2022. The regulator's findings are revealing:
- Failed to verify the authenticity of checks: Auditors reviewed only digitized images of documents without investigating their origin, custody system or safeguards. They never physically handled the checks or audited the system storing them.
- Inadequately trained staff: The team sent to conduct the physical review of over 2,200 checks was dispatched without clear instructions about the tasks to be performed or the context of the company being audited. A former employee testified to the CMF that he reviewed the documents in just one day.
- Lack of professional skepticism: The CMF concluded that Deloitte failed to meet its duties of judgment, care, diligence and professional skepticism as established in Generally Accepted Auditing Standards (GAAS) and the Securities Market Law.
- Deficient supervision: Failures were detected in the supervision of fieldwork and weaknesses in the documentation of work performed.
📋 Deloitte's position: The firm argued that "an external audit does not constitute a forensic investigation and is not designed to guarantee the detection of sophisticated fraud based on falsified documentation." It also cited auditing standard AU-240, which recognizes that management collusion may render standard procedures ineffective. Deloitte appealed the sanction before the Santiago Court of Appeals.
However, the CMF was unequivocal: the problem was not the sophistication of the fraud, but the absence of basic verification procedures. Had the auditors verified the origin and custody of the digital check files, they would have identified the system's vulnerability. Primus itself — not Deloitte — ultimately discovered the fraud through its own risk and internal control department.
Case 2 — Banco Master, Brazil: fictitious assets approved by four audit firms
Banco Master was a Brazilian financial institution that grew rapidly by offering CDBs at rates of up to 140% of the CDI benchmark, capturing funds from retail and institutional investors. In November 2025, the Brazilian Central Bank ordered its extrajudicial liquidation after establishing that a significant portion of its declared assets were simply non-existent.
R$ 19.5B
In fund shares listed as "Key Audit Matter" by KPMG
R$ 8.7B
In court receivables whose ownership KPMG considered "acceptable"
100%
Of the credit sample verified by the Central Bank turned out to be fake
What failed in the KPMG and PwC audits?
The Banco Master case is even more disturbing than Primus Capital, because it involves not one but four top-tier audit firms that successively validated assets that Brazil's Central Bank dismantled with just 30 phone calls:
- KPMG audited through December 2024 and issued an unqualified opinion stating that the financial statements "present fairly, in all material respects, the financial position of Banco Master." It flagged the BRL 19.5 billion in fund shares as a "Key Audit Matter" — the highest risk category — but never verified whether those assets actually existed.
- PwC took over the audit in 2025 but the first-half balance sheet was never published: the bank's liquidation came first. PwC stated only that it "is not authorized to comment on client-related matters."
- The Central Bank's definitive test: The regulator selected 30 random CPFs from the loan portfolio of affiliated company Tirreno and called them by phone. Result: none of the 30 supposed borrowers had received any funds. 100% of the sample consisted of fake loans. What four major audit firms failed to detect with millions in fees, the Central Bank discovered with 30 phone calls.
- "Exotic" assets with no verification of existence: The auditors limited themselves to describing what the bank itself reported and alerting — in technical language — that there was "uncertainty." But the "uncertainty" turned out to be non-existence: invented credits, fabricated documents.
📋 The "Informational Damage": Investors who purchased Banco Master CDBs and the BRB bank that acquired BRL 12.2 billion in loan portfolios made their decisions based on financial statements audited and approved by KPMG and PwC. That is the core damage: public trust in the auditor's opinion was weaponized to sustain a fraudulent scheme.
Lessons for the investor
The Primus Capital and Banco Master cases are not isolated anomalies. They are part of a recurring historical pattern — from Enron and Arthur Andersen to Wirecard and EY — demonstrating that no audit firm, however large, is immune to professional failure.
| Lesson | Primus Case (Deloitte) | Master Case (KPMG/PwC) |
| Size does not guarantee quality | Deloitte is a global Big Four; it was still sanctioned for lack of basic diligence | KPMG and PwC are the world's two largest auditors; they failed to detect completely non-existent assets |
| Professional skepticism is non-negotiable | Auditors accepted digital check images without verifying their origin or custody | Auditors accepted what the bank reported without verifying the real existence of assets |
| Internal fraud is the hardest to detect | Senior management authored the fraud; internal collusion complicates audit | "Exotic" asset structures were designed to be opaque to external scrutiny |
| Audits have clear limits | Not a forensic investigation; but basic verification procedures are still required | Does not replace continuous regulatory supervision by the Central Bank |
| Investors must diversify their analysis | Do not base decisions solely on audited financial statements | Complement with independent analysis, due diligence and qualified advisory |
💡 External audit is a fundamental corporate governance tool — but it is not infallible. The sophisticated investor knows that the auditor's opinion is one element of analysis, not an absolute guarantee. Independent due diligence remains indispensable.
The role of the accounting firm in fraud prevention
At JF Arandu Estrategias 360 we understand that the auditor's function does not end with the issuance of a technical opinion. It requires genuine professional skepticism, direct verification of critical assets, transparent communication of risks and real — not merely formal — independence from the client.
The reputation of an accounting firm is not built on the size of its global network or the list of its clients. It is built on the technical rigor of its work, the ethics of its professionals and the trust placed in them by those making high-stakes financial decisions.
⚖️ Legal note: This article is for informational and educational purposes only. Data on the Primus Capital and Banco Master cases comes from verified public sources (CMF of Chile, Central Bank of Brazil, specialized media). The judicial and regulatory proceedings mentioned may be subject to pending appeals. JF Arandu Estrategias 360 does not issue a definitive legal judgment on any of the parties involved.